El mandatario planteó la necesidad de “encauzar” a la Organización de las Naciones Unidas, a la que criticó por lo que consideró desviaciones de su propósito original. Durante su intervención, subrayó que su postura busca reorientar el organismo hacia sus objetivos fundacionales y reafirmó su alineamiento con Estados Unidos, destacando la importancia de mantener relaciones estratégicas. 

El presidente Javier Milei se presentó en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde lanzó fuertes críticas al organismo internacional y exigió la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024. Durante su intervención, recordó su discurso del año anterior en el que cuestionó a la ONU, y aunque afirmó que respeta su propósito original, pidió rechazar las extralimitaciones que acompañan a las llamadas “agendas nobles”.

Milei también dedicó parte de su exposición a criticar al gobierno de Nicolás Maduro, denunciando que Gallo fue víctima de una desaparición forzosa y reiterando la necesidad de su inmediata liberación. Además, llamó a la comunidad internacional a respaldar el reclamo en defensa de los principios básicos del derecho internacional y de la dignidad humana. En este marco, destacó que su gestión no acompañará nunca restricciones a las libertades individuales, comerciales ni la violación de los derechos naturales de los ciudadanos de los estados miembros.

El mandatario criticó la transformación de la ONU en un organismo que, según él, ha reemplazado la cooperación entre estados nación por un modelo supranacional de burócratas internacionales, imponiendo modos de vida a los ciudadanos del mundo. Señaló que los dirigentes priorizan mantener el statu quo a corto plazo, aunque esto afecte el futuro, y remarcó la importancia del derecho a la propiedad y del libre mercado como condiciones para el crecimiento. Asimismo, cuestionó la violación de la igualdad ante la ley y la apertura indiscriminada a la inmigración, responsabilizando a la ONU y a otros organismos internacionales por estos problemas.

Para encauzar el organismo, Milei propuso cuatro principios: mantener como objetivo central la paz y seguridad internacionales; intervenir solo cuando el problema exceda las capacidades de los estados; mejorar la eficiencia institucional mediante auditorías y consolidación de agencias; y simplificar y racionalizar las normas para fomentar la cooperación internacional sin limitar la capacidad de los estados de generar riqueza y atraer inversión. Finalmente, reiteró el reclamo sobre la soberanía de las Islas Malvinas y otros territorios ocupados, repudió la violencia política y fundamentalista, y exigió la liberación de los rehenes en Gaza.