La modelo contó entre lágrimas que le devolvieron los celulares viejos que guardaban fotografías y videos de Blanca, su hija fallecida en 2012, tras el robo sufrido en su domicilio de Barrio Parque.
Pampita vivió una mañana angustiosa al enterarse de que le habían robado en su casa de Barrio Parque. Entre lo sustraído había una caja fuerte con varios celulares viejos, que contenían grabaciones y fotos de su hija Blanca, fallecida en septiembre de 2012.
Horas más tarde, la noticia cambió: consiguió recuperar los dispositivos. Durante una entrevista con el equipo de Rumis (La Casa), la modelo confirmó, con voz quebrada, que los teléfonos estaban nuevamente en su poder.
Pampita explicó la importancia única de ese material: las imágenes no podían transferirse ni respaldarse por las dificultades tecnológicas de los aparatos antiguos, pero estaban cargadas de recuerdos irreemplazables.
Al momento de recibir la buena noticia estaba haciendo trámites en la embajada de Chile junto a sus hijos. Todos estallaron en un llanto colectivo de emoción y alivio, abrazados al saber que esos objetos tan cargados de significado habían vuelto a sus manos.






