Rosa Morales, jubilada y madre de cuatro hijos, decidió ceder la vivienda donde vivió medio siglo a una organización barrial que alimenta a más de 200 chicos por día. “Mis hijos ya tienen su techo, esto lo necesitan otros”, asegura.
Rosa Morales nació en Córdoba hace 87 años y desde hace más de cinco décadas vive en el mismo barrio obrero, donde levantó su casa junto a su marido, ladrillo por ladrillo. Allí crió a sus cuatro hijos, vio crecer a sus nietos y, después de enviudar, encontró en la comunidad la compañía que le faltaba en la soledad de la vejez.
Hace unos meses tomó una decisión que sorprendió a su familia: dejar en manos de un comedor comunitario la vivienda en la que transcurrió la mayor parte de su vida. “Mis hijos tienen su casa, no necesitan esta. En cambio, acá hay chicos que no tienen ni un plato de comida asegurado. Yo quiero que esta casa sirva para eso”, explica.
El comedor, gestionado por un grupo de mujeres del barrio, alimenta a más de 200 niños y niñas cada día. Con el gesto de Rosa, el espacio podrá ampliar su cocina y sumar un salón para talleres de apoyo escolar y oficios. “La conocí cuando venía a comer con mis nietos, y me conmovió lo que hacían. Me dije: si puedo ayudar, que sea ahora”, cuenta.
La decisión no fue fácil, pero tampoco improvisada. Rosa habló primero con sus hijos. “Al principio se quedaron helados, pero después entendieron. Les dije: lo que uno tiene que dar, tiene que darlo en vida. Después de muerta no me sirve”, recuerda con firmeza.
Hoy, su casa ya está en proceso de traspaso legal a la ONG. Ella continuará viviendo en una de las habitaciones hasta que decida mudarse con su hija menor. “No es caridad, es justicia. Porque yo tuve la suerte de trabajar, de tener familia y techo. Otros no. Y uno no se lleva nada de este mundo”, reflexiona.
Rosa, que cumplirá 88 años en noviembre, no pierde el humor ni la lucidez. Dice que su único deseo es ver terminada la ampliación del comedor. “Ahí voy a sentir que hice lo correcto. Porque lo bueno no es dar cuando sobra, sino dar cuando todavía sirve”.






