Las migrañas afectan aproximadamente a una de cada diez personas en todo el mundo, siendo especialmente comunes entre adultos jóvenes de entre 20 y 40 años. Especialistas del Hospital de Clínicas advierten que esta dolencia no solo representa un problema de salud individual, sino que también tiene un impacto significativo en la productividad y la calidad de vida de quienes la padecen.
Las migrañas, un tipo de cefalea que afecta mayormente a personas de entre 20 y 40 años, presentan una carga significativa a nivel mundial, alcanzando al 14,24% de la población según datos publicados por la National Library of Medicine y difundidos por el Hospital de Clínicas de la UBA. En Argentina, la afección alcanza aproximadamente al 9,5% de la población, lo que equivale a más de 4 millones de personas. Los estudios anticipan que la prevalencia continuará aumentando hasta 2050, especialmente entre hombres y adolescentes. La mayoría de los diagnósticos son realizados por neurólogos (49,4%) o especialistas en cefaleas (33,7%).
El Hospital de Clínicas advierte que muchas personas recurren a la automedicación para aliviar los dolores de cabeza, lo que puede agravar el problema. Los especialistas recomiendan medidas preventivas como mantener una alimentación saludable, realizar actividad física diaria a intervalos regulares y respetar horarios consistentes. Asimismo, se aconseja consultar al médico si el dolor es repentino y severo, si afecta siempre un mismo lado de la cabeza, se localiza en un ojo o viene acompañado de trastornos visuales, hormigueos, dificultades en el habla, confusión, desmayos, aumento de frecuencia o intensidad del dolor, o interferencia con la vida diaria.
El abuso de analgésicos puede provocar un tipo de cefalea específica denominada “cefalea por abuso de analgésicos”, que dificulta el tratamiento de la migraña. Entre las causas comunes del dolor se encuentran cambios bruscos de temperatura, presión barométrica, altitud, así como estímulos sensoriales intensos como luces, ruidos o aromas fuertes. El riesgo aumenta cuando se toman medicamentos de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno, por más de 15 días al mes, o fármacos específicos para la migraña, como ergotamina y triptanes, por más de 10 días al mes sin indicación médica.
Para un tratamiento efectivo, los especialistas recomiendan registrar la frecuencia del dolor y el consumo de analgésicos, y consultar si se superan ciertos límites. Actualmente existen tratamientos dirigidos al CGRP, una proteína clave en el desarrollo de la migraña, que incluyen anticuerpos monoclonales inyectables para prevenir crisis y los gepantes de administración oral. Ambos tipos de medicación deben ser indicados y supervisados por profesionales de la salud, garantizando un abordaje adecuado y personalizado para cada paciente.






