El gobernador mendocino se otorgó un incremento que elevó su salario a $6,6 millones mensuales, en medio de reclamos que denuncian una fuerte desigualdad de ingresos en la provincia.
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, se otorgó en junio un aumento salarial del 40%, lo que elevó su remuneración mensual a 6,6 millones de pesos. La medida generó controversia en la provincia, donde distintos sectores cuestionaron la decisión en un contexto de dificultades económicas y reclamos por mejores ingresos para trabajadores estatales y de otros sectores.
El incremento se suma a una serie de ajustes en los haberes de funcionarios provinciales que han sido objeto de críticas por parte de la oposición y organizaciones sociales. Para los detractores, la suba evidencia una marcada desigualdad en la distribución de recursos y contrasta con la situación que atraviesan miles de mendocinos con salarios muy por debajo de la línea de pobreza.
Si bien desde el entorno del gobernador no se brindaron detalles sobre la justificación del aumento, la polémica se instaló rápidamente en la agenda pública provincial. En las redes sociales y en el ámbito político se multiplicaron las expresiones de rechazo, señalando que la medida envía un mensaje contrario a las necesidades y prioridades de la población.






