Especialistas alertan sobre la evolución de la inseguridad en el futuro cercano. Con el avance de la tecnología, donde los autos están cada vez más conectados y las casas se vuelven inteligentes, los métodos tradicionales de robo están cambiando.
Los robos tradicionales que implicaban forzar cerraduras en casas y autos han comenzado a transformarse debido al avance tecnológico. Hoy en día, la amenaza se traslada hacia el hackeo remoto de vehículos conectados, el uso de dispositivos más sofisticados para bloquear señales y el robo de datos personales vinculados a los automóviles. Este cambio redefine el campo de acción de los delincuentes y la forma en que se deben diseñar las estrategias de prevención.
Según expertos, para 2030, casi todos los autos nuevos serán vehículos conectados, lo que desplaza la vulnerabilidad hacia el ámbito digital. Por eso, aunque las alarmas y cámaras de seguridad siguen siendo importantes, ya no son suficientes. Se están desarrollando nuevas herramientas inteligentes de monitoreo y prevención que permitirán anticipar y reaccionar rápidamente ante posibles ataques. Estos robos del futuro serán más silenciosos, digitales y coordinados, involucrando fraudes de identidad y manipulación de dispositivos inteligentes del hogar y el vehículo.
Los datos muestran que el robo de vehículos sigue siendo un problema serio. El año pasado se denunciaron más de 103 mil robos en el país, un aumento respecto al año anterior. La violencia también se ha intensificado, con más casos de robos a mano armada, especialmente en áreas del Gran Buenos Aires como La Matanza y Lanús. Estas cifras evidencian un aumento en la sofisticación y la peligrosidad de los delincuentes, que actúan con violencia y usan tecnología avanzada para cometer sus crímenes.
Frente a este panorama, la tecnología también ofrece soluciones innovadoras. La seguridad del futuro estará basada en la prevención predictiva, usando inteligencia artificial para anticipar ataques, respuestas automáticas y rápidas con sistemas conectados, y protección personalizada para cada vehículo y hogar según sus características y rutinas. Sin embargo, la evolución del delito sigue su curso, con delincuentes cada vez más preparados y adaptados a las nuevas tecnologías, incluyendo el uso de inteligencia artificial para llevar adelante sus estafas y hackeos.






