Según un informe del EMOP y DEIE, más del 54% de los usuarios consideran el boleto en Mendoza abusivo, mientras que el 43,6% denuncia inseguridad en las paradas y un 35,4% la falta de iluminación, problemas que el gobierno provincial no ha resuelto, generando malestar general.
El transporte público en Mendoza atraviesa una crisis silenciosa que, aunque disimulada por una aprobación general del servicio, se refleja con crudeza en la experiencia diaria de miles de usuarios. Así lo revela un informe reciente elaborado por el Ente de Movilidad Provincial (EMOP) junto a la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), que expone profundas falencias estructurales que el gobierno de Alfredo Cornejo no ha logrado resolver.
El dato más contundente del relevamiento es que más del 54% de los usuarios considera que el valor del boleto, actualmente en $1.000, es abusivo. A eso se suma un 43,6% que denuncia condiciones de inseguridad en las paradas y un 35,4% que destaca la falta de iluminación como una de las causas principales de malestar. Estas cifras reflejan una realidad preocupante, especialmente en las zonas periféricas, donde el abandono del sistema se percibe con mayor intensidad.
Si bien el 71,4% de los encuestados valoró positivamente el servicio en términos generales, esa aprobación está lejos de ser uniforme. En el Área Metropolitana del Gran Mendoza, la aceptación llega al 77,9%, pero cae al 64,9% en los trayectos de media y larga distancia. Las diferencias de calidad según la zona y el tipo de servicio dejan en evidencia una gestión desigual, que no logra garantizar estándares mínimos en toda la provincia.
El mal estado de las paradas, la oscuridad en horarios nocturnos y el miedo constante al delito son parte del paisaje cotidiano que enfrentan los pasajeros antes de siquiera subir al colectivo. Aunque la seguridad dentro de las unidades fue valorada positivamente, el momento de espera sigue siendo una zona gris que ninguna política provincial ha sabido atender con eficacia.
El informe también identificó a las empresas con peor desempeño, entre ellas el Grupo 500 y Prestaciones, que volvieron a ubicarse al fondo del ranking. Mientras la gestión de Cornejo mantiene el relato de eficiencia, los datos muestran un sistema fragmentado, caro y peligroso. La mejora del transporte en Mendoza requiere mucho más que informes y discursos: necesita inversión, planificación real y decisión política para priorizar el bienestar de los usuarios.






