El Gobierno intervino en el conflicto laboral que mantenían los pilotos y dictó la conciliación obligatoria para evitar que la medida de fuerza programada para este sábado se lleve a cabo. Esta decisión implica que el gremio APLA deberá acatar la resolución y suspender el paro, garantizando así la normalidad en los vuelos. 

El Gobierno decidió intervenir en el conflicto con los pilotos agrupados en la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), quienes habían convocado a un paro de 24 horas para el próximo sábado. La Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano tomó la determinación tras una audiencia entre las partes, dictando la conciliación obligatoria para evitar la huelga.

Gracias a esta medida, el inicio de las vacaciones de invierno podrá desarrollarse con normalidad, evitando interrupciones y perjuicios para los pasajeros que tenían previsto viajar ese día. El paro había sido anunciado como rechazo al Decreto 378/2025, que establece nuevas reglas para los tiempos de servicio y descanso de las tripulaciones, y que el gremio considera perjudicial para la seguridad y el bienestar de los pilotos.

Aunque el decreto no entrará en vigencia hasta dentro de 90 días y su impacto varía según cada empresa, APLA decidió llevar adelante la protesta durante uno de los fines de semana con mayor movimiento turístico, afectando principalmente a los pasajeros de Aerolíneas Argentinas. La aerolínea criticó la medida y señaló que la utilización de los planes de viaje de los usuarios como herramienta de presión es injusta y va en contra del compromiso de los trabajadores con la empresa y su sustentabilidad económica.

El gremio alegaba que el decreto incrementa las horas de servicio y reduce los tiempos de descanso, medidas que antes contribuían a evitar la fatiga y mejorar la seguridad aérea. Advirtieron que la aplicación de esta normativa representa un riesgo grave para la seguridad, responsabilizando a las autoridades por las posibles consecuencias de su implementación.