Alexis Alderete, psicólogo especializado en dinámicas familiares, analizó el conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi y describió un patrón preocupante: el uso de estrategias de manipulación emocional basadas en la culpa y el miedo. 

Los conflictos entre padres pueden generar efectos negativos profundos en los hijos menores, especialmente cuando uno de los progenitores utiliza la manipulación emocional para involucrar a los niños en la disputa. Esta manipulación se manifiesta cuando se induce en los niños sentimientos de culpa o miedo para que tomen partido, lo que puede sembrar ansiedad e inseguridad en ellos.

El psicólogo Alexis Alderete explicó que hablar mal del otro padre y hacer que el niño se sienta responsable por el bienestar emocional del adulto, con frases como “si te vas, me enfermo” o “me abandonás”, puede provocar alienación parental. Estas conductas generan en los hijos desconfianza crónica, miedo para tomar decisiones y dificultades para relacionarse con otros, ya que el hogar se transforma en un ambiente inseguro.

Para mitigar estos daños, Alderete insistió en la importancia de la intervención terapéutica dirigida a los padres y en la implementación de políticas públicas que protejan la salud emocional de los niños. Señaló que los problemas entre adultos no deben trasladarse a los hijos para preservar su bienestar psicológico y desarrollo saludable.