Luis Caputo analiza cómo dar de baja, mediante un decreto, la ampliación del Régimen de Zona Fría, un subsidio que actualmente beneficia a más de 3 millones de usuarios en zonas de bajas temperaturas.
El Gobierno Nacional analiza eliminar, mediante un decreto de necesidad y urgencia, la ampliación del Régimen de Zona Fría, una medida impulsada durante la gestión de Alberto Fernández que amplió significativamente los subsidios al consumo de gas natural. El Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, estudia los aspectos legales de esta acción, que busca revertir una política que actualmente beneficia a más de 3 millones de usuarios y representa un gasto anual de alrededor de 300 millones de dólares para el Estado.
El régimen de Zona Fría fue originalmente diseñado para subsidiar el consumo de gas en regiones con condiciones climáticas extremas, como la Patagonia. Sin embargo, la expansión de 2021 extendió el beneficio a zonas con climas templados y a hogares sin diferenciación socioeconómica, lo que llevó a que incluso sectores de ingresos medios y altos en provincias como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza accedieran al subsidio. Esta ampliación fue financiada tanto por aportes directos del Tesoro Nacional como por un recargo en la factura de gas que pagan todos los usuarios, incluso los de menores recursos.
El Gobierno de Javier Milei considera que este esquema de subsidios es ineficiente y regresivo. Por esa razón, busca volver al régimen original sancionado en 2002, que contemplaba 850.000 beneficiarios en regiones realmente frías, como la Patagonia, la Puna y Malargüe. La estrategia del Ejecutivo sería avanzar con un decreto luego de las elecciones legislativas de octubre, ante la dificultad política de revertir la ley 27.637 en el Congreso, especialmente por la resistencia de los gobernadores a asumir el costo de una suba tarifaria en sus provincias.
Además, ya se están aplicando restricciones para reducir el alcance del subsidio, como la exclusión de beneficiarios que figuran como titulares de más de un medidor. Estudios técnicos sostienen que la ampliación del régimen produjo un aumento del consumo por hogar del 7% entre 2021 y 2024 en las zonas recientemente incorporadas, mientras que en las áreas que no fueron alcanzadas por la ampliación, la demanda cayó hasta un 9%. Esto refuerza la idea de que la política actual no fomenta el uso racional de los recursos y requiere una corrección.






