El dirigente de Patria Grande, Juan Grabois, recuperó su libertad en la madrugada del domingo, luego de haber permanecido detenido por un lapso de 12 horas. Su arresto se produjo tras haber irrumpido en un edificio que había sido disuelto por el Gobierno, en un acto que generó gran polémica.
El dirigente del Frente Patria Grande, Juan Grabois, fue liberado en la madrugada del domingo tras permanecer detenido durante aproximadamente doce horas. Su arresto se produjo luego de que él, junto a diputados y militantes, ocuparan el Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Históricas Juan Domingo Perón, cuya sede había sido recientemente cerrada por el Gobierno. Esta acción derivó en un fuerte operativo policial que terminó con la detención de varios manifestantes, incluido Grabois.
El edificio ocupado está ubicado en Austria 2601, en el barrio porteño de Recoleta. Según la Policía, el ingreso se realizó por la fuerza, con la rotura de una puerta y la retención de agentes federales. Los manifestantes desplegaron banderas con consignas políticas desde los balcones. Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, calificó el episodio como una “usurpación violenta” y destacó que cuatro policías resultaron heridos durante el operativo.
Tras ser liberado, Grabois denunció las malas condiciones en las que fue detenido, describiendo oficinas en estado precario, sin calefacción y con presencia de ratas, además de equipamiento obsoleto. Manifestó además que su permanencia fue pacífica y que su intención era reclamar por la memoria histórica y rechazar lo que consideró un gobierno autoritario encabezado por Javier Milei y Patricia Bullrich.
El cierre del Instituto Perón fue anunciado el 7 de mayo por el vocero presidencial, quien justificó la medida debido a la supuesta carga presupuestaria que representaba el organismo sin realizar investigaciones activas. El Gobierno planea transformar el edificio en una biblioteca para personas con discapacidad y asignar el restaurante a un emprendimiento para jóvenes neurodivergentes. Mientras tanto, la detención de Grabois generó un fuerte rechazo de sectores políticos y sociales que exigieron su liberación y repudiaron la intervención gubernamental.






