Luciana Bustos fue declarada culpable del homicidio agravado por el vínculo en relación a la muerte de Marcelo Amarfil. Tras un juicio en el que se evaluaron todas las pruebas, el tribunal determinó su responsabilidad en el crimen.
Luciana Bustos, investigadora del CONICET, fue condenada a prisión perpetua por el asesinato de su amigo Marcelo Amarfil, ocurrido en enero del año pasado en San Juan. La justicia provincial la encontró culpable de homicidio agravado por el vínculo, tras comprobarse que Bustos asesinó a Amarfil durante un juego sexual, atándole las manos al volante, cubriéndole los ojos con un antifaz y luego degollándolo y apuñalándolo seis veces.
El juicio comenzó el 8 de abril, pero debió ser suspendido temporalmente cuando el juez Guillermo Adárvez sufrió un ataque cardíaco. Posteriormente, a fines de abril, el proceso se reanudó y los magistrados decidieron por unanimidad imponer la pena máxima a Bustos, calificando el delito como homicidio doblemente agravado por vínculo y alevosía. Los jueces explicaron que la relación de amistad entre la víctima y la acusada fue un factor clave para calificar el homicidio como agravado.
El crimen tuvo lugar la madrugada del 17 de enero de 2024, después de que Bustos recogiera a Amarfil en su casa y ambos compartieran un encuentro en un bar. Más tarde, cerca del aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento, mantuvieron relaciones sexuales durante las cuales Bustos cometió el asesinato. Inicialmente intentó hacer creer que se trataba de un suicidio, pero la investigación reveló la verdad del hecho, confirmando que fue un asesinato violento.






