Una reciente investigación ha descubierto que los perros, al igual que los humanos, experimentan sueños en los que recrean actividades cotidianas, como jugar con sus propietarios.
Científicos especializados en comportamiento animal analizaron la actividad cerebral de canes durante las fases de sueño, identificando patrones similares a los observados cuando están despiertos y activos. Esto sugiere que los perros reviven en sus sueños experiencias diarias significativas.
Los investigadores utilizaron técnicas de electroencefalografía para monitorear la actividad neuronal de los perros mientras dormían. Los resultados mostraron que, durante la fase REM del sueño, se activaban regiones cerebrales asociadas con el movimiento y las emociones, indicando que los perros podrían estar soñando con actividades como correr, jugar o interactuar con sus dueños.
Este hallazgo refuerza la comprensión de la complejidad emocional y cognitiva de los perros, evidenciando que sus experiencias oníricas están estrechamente ligadas a sus vivencias diarias y relaciones afectivas.
Los expertos sugieren que proporcionar experiencias positivas y enriquecedoras a los perros no solo mejora su bienestar durante la vigilia, sino que también podría influir en la calidad de sus sueños, contribuyendo a una mejor salud mental y emocional.






