Especialistas ofrecen recomendaciones para realizar actividades físicas en entornos naturales durante las vacaciones sin riesgos para el cuerpo.


Durante las vacaciones, muchas personas aprovechan la oportunidad para ejercitarse en la playa o la montaña. Sin embargo, entrenar en estas superficies exige precauciones para evitar lesiones. Los expertos sugieren modificar la intensidad del ejercicio, adaptándolo a las condiciones del entorno, como la arena o las pendientes de las montañas.

Entrenar en la playa requiere mayor esfuerzo debido a la suavidad de la arena, lo que implica un impacto adicional en los músculos de las piernas y los pies. Para aquellos que no están acostumbrados, es importante iniciar con sesiones suaves y usar el calzado adecuado.

En la montaña, las pendientes y terrenos irregulares presentan un desafío, pero ofrecen grandes beneficios para el sistema cardiovascular. Los especialistas recomiendan trabajar la resistencia con caminatas ligeras antes de aventurarse en ascensos más exigentes.

Para aquellos que no realizan entrenamientos intensivos durante el año, aprovechar el entorno para caminar, correr o hacer yoga puede ser una excelente opción para mantenerse activos sin riesgos.