En los últimos días, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha implementado nuevas medidas de seguridad en el transporte público. Estas acciones incluyen la instalación de más cámaras de vigilancia en colectivos y subtes, así como la contratación de personal de seguridad adicional en puntos estratégicos de la ciudad.
El objetivo es reducir los delitos que ocurren durante los viajes y mejorar la percepción de seguridad entre los pasajeros. Además, se están llevando a cabo campañas de concientización para que los ciudadanos colaboren con las autoridades en la denuncia de actos delictivos. Los usuarios han respondido positivamente, aunque aún queda trabajo por hacer en términos de efectividad.






